Los profesionales advierten de que el incumplimiento de las prescripciones, el abandono de la medicación y el abuso de productos sin receta tienen efectos secundarios importantes
Rubén Lombarte - 08/07/2008 13:30
El mal uso de los productos farmacéuticos tiene importantes repercusiones, tanto para el sistema sanitario como para el paciente. Un estudio presentado por la universidad de Granada destaca que uno de cada tres pacientes que acude a urgencias lo hace por culpa del uso incorrecto de los medicamentos. Los problemas más habituales derivan del abandono de la medicación, el fracaso terapéutico, el incumplimiento de las prescripciones y el abuso de los productos sin receta. Y de los productos que llenan el botiquín, son precisamente los antibióticos y los analgésicos –medicamentos EFP (Especialidad Farmacéutica Publicitaria)– los que se llevan la peor parte.
Los profesionales advierten de que «el abuso siempre es malo», y que incluso el «mal uso de los antiinflamatorios te puede perforar el estómago». Por ello, «siempre se tienen que seguir las indicaciones médicas», aunque si el ‘remedio’ tiene efectos secundarios o no acaba de irle bien al paciente, «lo mejor es avisar al profesional y cambiar la regularidad o la dosis del medicamento». Según el estudio de la universidad de Granada, el mal uso de los fármacos se traduce en 1.600 millones de euros gastados innecesariamente por el Gobierno español. Por su parte, el sector de la población más afectado por los malos usos de los medicamentos son las personas ancianas.
El riesgo de automedicarse
Aunque con una repercusión más discreta en las urgencias, los profesionales de la salud también advierten del alto riesgo que supone automedicarse y hacer caso omiso de las recomendaciones de los médicos. La representante del sindicato de enfermeras Satse en la demarcación de Tarragona, Montse Paco, señala que «las personas que se automedican suelen ser enfermos crónicos que alteran la medicación en fechas concretas». Éste es el caso de los diabéticos. «Es Nochevieja y el enfermo es consciente de que esa noche se tomará las uvas y un trozo de pastel, dos alimentos que sabe que tiene prohibidos», continúa Paco. «Hace sus cálculos y altera la medicación de insulina, lo que se puede traducir en ingreso hospitalario».
Lo mismo sucede con aquellos pacientes que se medican porque tienen la tensión alta. «Salen con los amigos y hacen una paella rica en sal. Calcula que para ese día tendrá que tomarse dos pastillas en lugar de una». Paco concreta que «este tipo de pacientes conocen la enfermedad, pero no el tratamiento. Si el tratamiento no se hace de forma adecuada, el enfermo puede acabar en urgencias». Lo mismo sucede con los antibióticos y con los medicamentos recomendados por personas sin conocimientos médicos.
La mayoría se podrían evitar
El Col·legi de Farmacèutics de Tarragona destaca que cuatro de cada diez tarraconenses toman medicamentos sin receta y aconsejados por el farmacéutico, mientras que «el 69 % se automedica por experiencias previas», aunque también es cierto –y según el estudio de la universidad de Granada– que «siete de cada diez visitas a urgencias por el mal uso de medicamentos se podría evitar. Los farmacéuticos también destacan que «uno de cada tres pacientes no se lleva nada de la farmacia a recomendación del profesional».
http://www.diaridetarragona.com/tar...be/mal/farmacos
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Juan Luis de Castellví Guimerá
Administrador www.emergencias112.net










