Una base de datos mundial garantizaría la identificación de víctimas en catástrofes masivas, según un estudio de la Universidad de Granada.
Una experta en antropología forense defiende que en ella se incluyan registros informáticos de los ciudadanos como información antropológica, características fisonómicas, información médica, archivos radiográficos, datos dentales y números de diversos documentos de identidad
Una investigación realizada en la Universidad de Granada advierte de la necesidad de crear “de manera inmediata” una base de datos de los ciudadanos de todos los países del mundo donde se incluyan registros informáticos de los ciudadanos como información antropológica, características fisonómicas, información médica, archivos radiográficos, datos dentales y números de diversos documentos de identidad.
Este trabajo ha sido elaborado en el Laboratorio de Antropología Forense de la Universidad de Granada por Tzipi Kahana (ex alumna de la Universidad Hebrea de Jerusalén) y dirigido por los profesores Miguel C. Botella Lopez e Inmaculada Alemán Aguilera. Su autora defiende que la creación de esta base de datos “es crucial para la correcta gestión tanatológica ante una catástrofe natural o un atentado”, a la hora de garantizar un diagnóstico veraz de la data de muerte y poder obtener la identificación de las víctimas.
Kahana trabajó junto a la Policía de Israel en las labores de identificación de cadáveres tras el tsunami que arrasó Phuket (Tailandia) en diciembre de 2004. Ellos fueron los primeros en llegar a la zona tras el desastre, y junto con otros equipos que llegaron sucesivamente (Italia, Suiza, Japón, Canadá o Portugal) identificaron más de 600 cadáveres. La investigadora también trabajó activamente en la identificación de las víctimas del ataque terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) que tuvo lugar en Buenos Aires en 1994.
La científica ha analizado cómo se ajustan las nuevas tecnologías radiográficas a los requisitos jurídicos del ámbito forense, estudiando el paulativo desarrollo de la Radiología Forense como una nueva disciplina a través de su relación simbiótica con la Antropología Forense. Tzipi Kahana ha llevado a cabo un recorrido a lo largo de su propia experiencia en el ámbito de la antropología forense durante 20 años y, por primera vez, su trabajo se ajusta a los nuevos requerimientos jurídicos, a la magnitud de las grandes catástrofes de los siglos XX y XXI y a los avances tecnológicos del mundo moderno.
A su juicio, en el campo de la identificación forense “resulta fundamental” realizar un examen radiográfico de todos los restos humanos, ya que este examen no sólo provee documentación del material recuperado, sino que es útil en la localización de traumatismos esqueléticos y en la localización de piezas dentales ocultas en los tejidos.
Tzipi Kahana señala que la investigación radiológica como parte del examen tanatológico “es de gran utilidad en casos de accidentes de tráfico, traumatismos de bala e identificación del cadáver”. Además, en Antropología y Odontología Forense el examen radiográfico juega un papel crucial en la identificación positiva de restos humanos.
La efectividad y utilidad de cualquier técnica de identificación depende de la rapidez con la que se puede obtener data ante mortem. En Israel, Estados Unidos y Reino Unido; países en los que no existen registros de huellas digitales de toda la población, un promedio del 10% de todos los casos medicolegales son individuos o restos cuya identidad se desconoce. De éstos, durante la década de los 90, el 80% fueron identificados por medio de comparaciones radiográficas.
La investigadora de la UGR apunta que algunos de los cambios degenerativos de la columna vertebral “son excelentes rasgos radiológicos, útiles para la identificación de cadáveres y restos humanos”, ya que, en general, “las radiografías de la columna vertebral contienen un gran número de características individualizadotas”.
Las características vertebrales útiles para la necroidentificación incluyen condiciones tales como evidencia de traumatismos curados, procesos degenerativos e infecciosos, malformaciones congénitas y variaciones anatómicas normales de las estructuras vertebrales.
Parte de los resultados de esta investigación han sido publicados en revistas científicas como British Journal of Radiology, Journal of Forensic Identification, American Journal of Forensic Medicine and Pathology, Journal of Clinical Forensic Medicine o Forensic Pathology Reviews, entre otras.
Fuente -> http://www.ideal.es/granada/2009112...0911201306.html






















