Revuelta roja en Los Quebrantos
Más de cuarenta bañistas deciden quedarse en el agua y desobedecer las indicaciones de los socorristas
San Juan de la Arena,
Ignacio PULIDO
La bandera roja ondea en el arenal de Los Quebrantos desde hace un mes. El martes, después de treinta días de «dieta marítima», un grupo de sesenta personas se lanzó al agua aprovechando que los socorristas aún no habían llegado al arenal ni habían colgado la bandera roja.
Cuando los vigilantes vieron a los bañistas en el mar, los avisaron de que debían salir porque era peligroso estar en el agua y colgaron la bandera roja en el mástil. Unos cuantos aceptaron la sugerencia del servicio de vigilancia, pero la mayoría, unos cuarenta, decidió quedarse nadando a sus anchas. Una revuelta en toda regla después de un mes de estar mirando el agua sin poder mojarse.
Los bañistas, que se declararon en rebeldía, hicieron caso omiso de las indicaciones de los vigilantes, que dieron parte a la Guardia Civil y a la Policía Local, tal y como exige el protocolo.
El personal de salvamento señala que simplemente se limitó a cumplir con su deber y velar por la seguridad de los usuarios. Por el contrario, los bañistas han presentado una queja formal ante el Ayuntamiento sotobarquense.
«Hacía ocho días que ondeaba la bandera roja y creíamos que no era para tanto. Unas sesenta personas nos estábamos bañando en la zona central de la playa cuando se nos solicitó que nos trasladásemos al Oeste», afirma Javier Moreno, uno de los implicados.
Según otras personas que se encontraban tomando el sol en el arenal cuando se produjeron los hechos, unos cuarenta bañistas hicieron caso omiso de las indicaciones de los socorristas y el personal de salvamento se vio obligado a llamar a la Guardia Civil y a la Policía Local. El altercado concluyó con la presentación de una queja firmada por cien personas ante el teniente de alcalde, Cándido Alonso, en protesta por el servicio de salvamento de la playa.
Los bañistas acusan a los vigilantes de establecer la bandera roja en función de sus intereses. «Es sangrante la sensación del cambio de banderas. En ocasiones, cuando los cursos de surf comienzan se prohíbe el baño sin más. Hay ocho vigilantes en la playa, dos están en la arena y el resto en el puesto hablando o jugando al baloncesto», resalta con indignación Moreno.
Desde que la campaña de baños se inició, la bandera roja lleva en lo alto del mástil las últimas cuatro semanas. Según Jaime Pérez, coordinador del servicio de salvamento, las condiciones del mar son las peores que se recuerdan desde hace quince años, tiempo en el que lleva ocupando su cargo. «Es una playa peligrosa a pesar de que goce de unos buenos servicios», explica Pérez.
De acuerdo con Pérez, el comportamiento de las corrientes está dificultando las labores de vigilancia. «La mar está arrastrando arena de un modo similar a lo que sucede en Salinas y en bajamar se pueden ver pozos que entrañan un gran riesgo para los bañistas. En lo que va de verano ya hemos tenido que hacer seis rescates cuando lo normal serían tres o cuatro en todo el verano», subraya y espeta que «no va a ceder». «La playa necesita muchos vigilantes. Si se quejan deberían llamar al 112 y comprobar que todo se está haciendo siguiendo una planificación», concluye.
La revuelta roja ha llegado a Los Quebrantos, ahora habrá que esperar a ver cómo se resuelve el conflicto entre los que se quieren bañar y los que piensan que no hay seguridad para hacerlo.
De momento, la bandera roja sigue ondeando en la playa y parece que los bañistas han optado por pasear, al menos hasta que se calme el oleaje o hasta que no miren los socorristas.
Desde que comenzó el verano se han hecho seis rescates en la playa
http://www.lne.es/verano/2009/08/06...tos/791929.html
Polémica a merced de las olas
Los socorristas de Los Quebrantos lamentan que se dude de su criterio y advierten de que no admitirán ningún riesgo
La Arena, Ignacio PULIDO
La polémica desatada a raíz de la revuelta protagonizada el pasado martes por unos sesenta bañistas que desobedecieron a los socorristas de Los Quebrantos ha calado hondo entre el equipo de salvamento de La Arena, que ayer mostró su malestar y reafirmó su convencimiento de evitar riesgos innecesarios en aguas sotobarquenses. El grupo de vigilantes está respaldado por el Ayuntamiento y por el 112 Asturias, que califica su servicio como intachable.
Entre los argumentos señalados por los bañistas en rebeldía destacaba la supuesta presencia de la bandera roja en el arenal durante casi ocho días. Héctor Álvarez, jefe del puesto de socorristas arenesco, señala que esta afirmación es completamente falsa. «De sesenta días que llevamos trabajados la bandera roja no ha ondeado ni tan siquiera quince días y menos ocho seguidos», comenta. «Basta con llamar a La Morgal para comprobar los diferentes cambios de bandera que hubo en la playa», añade.
No obstante, las condiciones de la mar durante lo que va de estío han provocado que las restricciones se hayan multiplicado en Los Quebrantos. «Este año la intensidad de las corrientes es mucho mayor, siendo la zona este y la central las más peligrosas», advierte Jaime Pérez, coordinador del servicio de salvamento, que explica cómo las aguas han arrastrado ingentes cantidades de áridos en el centro del arenal abriendo un gran pozo. Los expertos ven cierta similitud con lo que está sucediendo en la vecina playa de Salinas.
Estos hechos han incrementado la peligrosidad propia de la playa. «Su carácter abierto, la cercanía de la desembocadura del Nalón y la presencia de la escollera generan unas corrientes muy fuertes», subraya Jaime Pérez.
Según los socorristas, «los bañistas deben concienciarse de que las zonas de baños son dinámicas y varían en función de las mareas y de las olas». «Siempre tratamos de facilitar el acceso al agua al usuario, pero nunca a cambio de admitir riesgos. Nuestro objetivo fundamental es la prevención. Los últimos seis rescates fueron en zonas no permitidas al baño donde la gente no debe meterse», explica Héctor Álvarez.
Pérez recalca que el equipo de ocho socorristas es el necesario para atender la playa dadas sus características. «La experiencia tras muchos años nos llevó a adoptar este modelo apoyado por el 112. En los últimos rescates fue indispensable la presencia de seis personas en el agua», afirma. Asimismo, lamenta que se cuestione la profesionalidad de los vigilantes: «La plantilla está altamente preparada y tiene gran experiencia».
http://www.lne.es/aviles/2009/08/07...las/792156.html






















