[/quote]El acusado de una negligencia médica por la que piden un millón dice que no vio al paciente grave
El doctor sostiene en contra de dos testigos que el enfermo no le contó que se ahogaba
MANRIQUE C. SÁNCHEZ
El médico de Urgencias del Hospital General de Alicante acusado de una negligencia por la que un paciente le reclama un millón de euros de indemnización declaró ayer en el juicio que no vio a éste tan grave como para remitirlo a un otorrinolaringólogo.
El procesado, D.I.M.E., que se enfrenta también a tres años de cárcel y a cuatro de inhabilitación profesional, defendió su actuación y sostuvo que siguió los protocolos habituales del servicio.
En esta línea, negó que el paciente, José Daniel, entonces de 43 años, le refiriera que se ahogaba y que notaba como una «pelota en la garganta». Sin embargo, tanto la víctima como una tía suya que trabajaba como limpiadora en el hospital le contradijeron poco después y contaron que el hombre tenía serias dificultades para respirar cuando llegó.
Como publicó ayer este diario, los hechos sucedieron el 12 de enero del 2005, cuando el enfermo, que llevaba tres días con fiebre, dolor de garganta y malestar general, fue remitido desde Atención Primaria hasta el Servicio de Urgencias de la Residencia.
En el volante, el médico de cabecera hizo constar que presentaba síntomas de disnea, inflamación de la garganta y sensación de ocupación de la misma, por lo que rogaba que se le valorase.
D.I.M.E., que no llegó a ver ese documento según su propia declaración, le diagnosticó una «faringitis aguda» y lo envió a casa tras prescribirle antibióticos.
Cuatro horas después, José Daniel ingresó de nuevo en el hospital en estado de coma. Tenía en realidad un absceso parafaríngeo (acumulación de pus en esa zona de la garganta) y, supuestamente, la falta de oxígeno en el cerebro durante unos minutos le dejó secuelas irreversibles.
Ahora, el hombre permanece postrado en una silla de ruedas y tiene la calificación de «gran inválido», ya que necesita la ayuda de una tercera persona para vestirse, comer o asearse.
El médico aseguró ayer al juez que el absceso parafaríngeo y la faringitis presentan síntomas comunes, pero se diferencian en la severidad. Según dijo, no vio al paciente tan grave como para ordenar que se le hiciera un TAC o lo viese el otorrino. La Fiscalía tampoco cree que el acusado cometiera una imprudencia, por lo que solicita, como la defensa, su absolución.
En cambio, la acusación particular cree que no adoptó las cautelas exigibles a su profesión, lo que provocó que no detectara el absceso.
http://www.laverdad.es/alicante/200...a-20080724.html[quote]
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Pedro Manuel Serrano
Técnico de Emergencias Sanitarias










