MOSCU.- Los equipos de extinción empezaron a apagar algunos de los incendios que tienen en vilo a toda Rusia, aunque ayer todavía persistía la amenaza de que alguno de los focos alcanzara a un nuevo centro de investigación nuclear, al sur de Ekaterimburgo.
Según informó ayer el Ministerio de Emergencias, el área de incendios forestales en la región de Moscú se ha triplicado desde el viernes hasta alcanzar a las 210 hectáreas.
La mayor preocupación de las autoridades es, sin embargo, la amenaza de que las llamas lleguen a un nuevo centro de investigación nuclear, en el sur del país. Según el Ministerio de Protección Civil, el fuego se acercaba peligrosamente al complejo de investigación atómica de Snezhinsk, 80 kilómetros al sur de Ekaterimburgo. Los bomberos habían logrado contenerlo en un primer momento, según las autoridades. El incendio que estalló cerca de otro centro de investigación nuclear, el de Zarov, unos 400 kilómetros al este de Moscú, ya fue extinguido. La posibilidad de que el fuego libere sustancias tóxicas en plantas nucleares o en áreas de alta toxicidad es uno de los escenarios más temidos en Rusia. (...)
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