El SAMU también sufre
Los servicios de emergencias de la Comunitat se enfrentan cada día a un incremento de casos psiquiátricos, amenazas y avisos innecesarios
09.12.08 -JUAN ANTONIO MARRAHÍ| ALICANTE
Si mi madre se muere yo os mato". Con estas palabras recibió hace pocas semanas un joven al equipo del SAMU que acudió a una casa para asistir a una mujer inconsciente. "Siempre llegáis tarde", increpó fuera de sí mientras empujaba por las escaleras al personal sanitario. Es sólo un ejemplo de las situaciones de presión social y peligro a las que se enfrentan estos profesionales.
No es la primera vez que ocurre. "Para quien está al lado de un herido, los servicios sanitarios siempre tardamos, cuando en realidad hacemos todo lo que podemos y, en ocasiones, corremos riesgos que van más allá de nuestras obligaciones o responsabilidades", confiesa la doctora Carolina Ligorit, que trabaja en el SAMU desde hace siete años.
La provincia de Alicante dispone de 17 ambulancias del SAMU repartidas estratégicamente por la provincia. En ellas trabajan unas 60 personas en diferentes turnos. Están destinadas a cubrir emergencias con heridos graves o riesgo vital.
Se mueven bajo las órdenes de un gran cerebro, el Centro de Coordinación e Información de Urgencias (CICU). Básicamente es el grupo de profesionales que está detrás del teléfono 900 161 161, al que llegan llamadas de particulares, del 112 o cualquier otro servicio de emergencias que requiera ayuda sanitaria. El teléfono suena una media de mil veces cada día.
Sin embargo, existe un problema que en los últimos años se ha vuelto acuciante. No todas las alertas que entran a través de las llamadas al CICU acaban siendo graves. "Es importante concienciar de que los recursos son limitados, pero suficientes. Lo que ocurre es que si un SAMU se moviliza para una emergencia que no es tal, deja su base y, por tanto, no está disponible o llega más tarde a otro servicio en el que realmente sí está en peligro la vida de una persona", reconoce un médico del CICU.
El encargado de que eso no ocurra se llama Galeno. Pero no es humano. Es un programa informático que asigna un determinado recurso sanitario a cada emergencia, en función de los síntomas que presenta el herido o el paciente en los avisos. "El problema es que la gente exagera en muchísimos casos, bien de manera consciente o por falta de conocimientos básicos", lamenta la doctora Ligorit. Todos los que trabajan en el CICU recuerdan multitud de ejemplos. "Avisan por un dolor de pecho y el testigo asegura que el paciente tiene antecedentes cardiacos, con lo que movilizamos un SAMU y luego, al llegar, se trata de una simple bronquitis", explica.
Uno de los principales avisos es el de las personas tumbadas en la calle, la mayoría de ellas por indigencia, por consumo de drogas o por alcoholismo. "No todos los tumbados están inconscientes, ni todos los inconscientes requieren un SAMU ", resume la doctora.
http://www.lasprovincias.es/valenci...e-20081209.html


















