Expertos en Sanidad alaban la calidad asistencial, pero temen por su futuro económico
Gestores, médicos y catedráticos instan a los agentes sociales a debatir sobre el papel de los hospitales
Un pacto sanitario que garantice la calidad y la continuidad del actual sistema sanitario. Esto es lo que demandaron ayer varios de los expertos congregados en los cursos de verano de La Granda, en Avilés. Dirigido por el ex secretario de Estado para la Sanidad, el catedrático de Patología Médica, José María Segovia de Arana, el debate se centró en el papel de los hospitales en la sanidad actual. A tenor de lo expresado por los asistentes -entre ellos, el jefe de Traumatología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), Alejandro Braña, y el profesor de Historia de la Medicina, José Lázaro-, los centros hospitalarios tienen por delante un horizonte «complejo». De ahí que pidan a los agentes sociales llegar a un consenso sobre cómo gestionar la sanidad pública.
El traumatólogo Alejandro Braña, que dirige uno de los servicios más voluminosos del HUCA, aseguró, no obstante, que los aspectos relacionados con la calidad en los próximos años están garantizados, dado que «los hospitales están llenos de profesionales extraordinariamente bien formados». Sin embargo, las dudas aparecen cuando se habla de los aspectos económicos. En este sentido, Braña instó a todos los implicados en la sanidad, desde los propios profesionales hasta los gestores, a «sentarse a debatir sobre el futuro que queremos para nuestros hospitales».
Durante su intervención en La Granda, Braña recordó el importante papel desarrollado en la medicina asturiana por el viejo Hospital General. Este centro sanitario, heredero del otrora Hospital Provincial (instalado en el desaparecido Orfanato Minero) y mucho antes, allá por 1937, del Hospital de Beneficencia, fue el germen de lo que ahora será el futuro HUCA. El antiguo Hospital General (que en 1990 se fusionó con el Covadonga y con Silicosis) fue el primer centro sanitario español en implantar el sistema de formación para los nuevos médicos.
Vivir en el hospital
«Nos llamaban residentes porque en realidad residíamos en el hospital», explicó Braña, tras recordar que en 1973, cuando empezó su formación médica en Oviedo, «me entregaron la llave de mi habitación, que estaba en el propio hospital». De aquellos años, cuando el General se llenó de «médicos jóvenes formados en Estados Unidos», quedó «el mejor sistema de formación profesional», conocido ahora como MIR y también las bases de la medicina moderna. Los problemas de este centro se iniciaron en 1975, cuando por dificultades económicas se llegó a plantear su cierre. Quince años después se fusionaría y formaría el actual HUCA, que en 2011 iniciará su mudanza a La Cadellada.
http://www.elcomerciodigital.com/v/...d-20100824.html


















