Hay un dicho muy repetido, pero quizás poco practicado, que reza "entre bomberos no nos pisemos la manguera".
La cuestión es que hay una queja recurrente en el sector. Cuando llega "el protagonista" de la emergencia de turno (olvidando que el protagonista siempre es la víctima), no mira a ningún lado, no saluda a nadie, aparta a público y demás intervinientes de malas maneras y se hace "el amo del cotarro".
Si es un rescate pecarán los bomberos, si es un accidente grave pecarán los de la medicalizada, si es un tema de seguridad pecará el cuerpo policial competente... la cuestión es que aún a riesgo de generalizar, los hay que van de "élite" y pierden los modales por el camino.
¿Qué creen que puede causar esto? En los centros de salud es muy habitual que se quejen de las dotaciones de las medicalizadas. Entre los sanitarios nos solemos quejar de los bomberos, no sé de quién se quejan los bomberos si es que lo hacen...
Yo mismo he visto muchas veces como se ningunea a médicos y enfermeros fuera de servicio que han intervenido hasta nuestra llegada, y seguramente alguna vez lo habré hecho, aunque procuro llegar siempre con un "buenos días/tardes/noches" seguido de un "cuánteme compañero" a cualquier servicio.
¿Por qué sucede esto? ¿Estres? Se supone que somos profesionales que no debemos dejarnos superar por la situación, especialmente cuando es "normal", y no un incidente de múltiples víctimas o una gran catástrofe.
¿Qué opinas tu?





















