Protección Civil dejará de atender urgencias por las noches en la capital
El gobierno local justifica la medida porque hacían dos salidas al mes y organizaban fiestas en la sede
Rubén Nóvoa-1/4/2008
El servicio que Protección Civil ofrecía por las noches en la capital dejará de estar operativo. Se trata de la medida más llamativa que ha adoptado el Concello de Ourense para tratar de atajar la crisis que vive la agrupación debido al cisma abierto por cuarenta voluntarios, que desembocó en un cruce de acusaciones de irregularidades entre el bando de disidentes y la cúpula de la Concejalía de Seguridade.
Ante las críticas de los contrarios al actual modelo de Protección Civil -solicitaron al alcalde que cesase al responsable de la agrupación, Manuel Fernández, y al concejal de Seguridade, Fernando Varela-, el edil nacionalista ha decidido dar un golpe en la mesa y variar el rumbo del colectivo con un paquete de medidas que buscan la reorganización del servicio. La que tendrá un efecto más directo sobre los ciudadanos es la supresión de las guardias nocturnas en el servicio de ambulancia. En la actualidad, los turnos de noche los realizaban en grupos de tres voluntarios, que acudían a las emergencias para prestar ayuda a los demás cuerpos de seguridad o sanitarios.
El responsable de Seguridade argumentó que esta decisión apenas tendrá incidencia, ya que estaban realizando una media de dos salidas mensuales. «Desta maneira tamén evitamos que se fagan festas nocturnas na sede municipal. Cerraremos as taquillas e os dormitorios, xa que o Concello non pode ser responsable do que nelas se garda», indicó Fernando Varela, en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por el coordinador de Protección Civil, Manuel Fernández Blanco, el jefe de Bomberos, Aurelio Gálvez, y el jefe de la Policía Local, Abelardo Ulloa.
Adiós a las dietas en metálico
El paquete de medidas para reorganizar Protección Civil también llegará a las dietas que se pagan por el servicio de ambulancia. Según explicó Fernando Varela, a partir de ahora dejarán de pagarse en efectivo y se entregarán bonos para comer en restaurantes de la ciudad. Además, las intervenciones en otros municipios tendrán que contar con el beneplácito del responsable de la agrupación y los voluntarios tendrán que someterse obligatoriamente a cursos de formación. «Todas estas medidas poden ser transitorias ou definitivas que se toman para frear as irregularidades que houbo», concluyó el edil nacionalista.
http://www.lavozdegalicia.es/ourense/2008/04/02/0003_6697515.htm


















