http://www.laverdad.es/murcia/20080...0805291654.html
Sanidad recibe 283 fármacos sospechosos de provocar reacciones adversas en el año 2007
El incremento con respeto al año anterior, en el que notificaron 216 alertas, es de un 31 por ciento
La Consejería de Sanidad recibió a lo largo del año 2007 un total de 283 notificaciones de fármacos sospechosos de provocar reacciones adversas, frente a las 216 alertas del año 2006, es decir, un 31 por ciento más que el año anterior, según informaron fuentes del Gobierno regional en un comunicado.
En este sentido, la consejera de Sanidad, María Angeles Palacios, inauguró hoy las VIII Jornadas de Farmacovigilancia que se celebrarán hasta mañana en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia, y en cuyas sesiones se abordarán cuestiones como la seguridad de los medicamento, los errores de medicación, y la farmacoepidemiología o efectos de determinados medicamentos sobre grandes poblaciones.
Palacios destacó que la farmacovigilancia es "una actividad de salud pública destinada a analizar y gestionar los riesgos de los medicamentos una vez han sido comercializados".
Asimismo, señaló que "dada la complejidad de la actividad farmacológica, en estas jornadas hemos pretendido dar cabida a todos, desde la industria farmacéutica hasta las autoridades sanitarias, pasando por los propios farmacéuticos y los enfermeros".
Por este motivo, dijo que "la colaboración sea necesaria y además compartida entre las distintas autoridades con el fin de ofrecer y mantener a disposición de los ciudadanos, medicamentos de calidad, seguridad y eficacia y todo, con la información necesaria para hacer un uso razonable de los mismo".
Al encuentro, además de los 250 especialistas inscritos, asistirán expertos nacionales que conocen la problemática actual que rodea a la farmacovigilancia, y entre los ponentes se encontrará el jefe del Servicio de Prevención y Protección de la Salud de la Consejería de Sanidad, José Antonio Navarro y la doctora del Servicio de Farmacia del Hospital Virgen de la Arrixaca, Beatriz Garrido.
Igualmente, entre los invitados, estarán expertos como el del departamento de Farmacia del Shady Grove AdventIst Hospital de Rockville (Estados Unidos), Manuel Suárez, y el jefe del Departamento de Investigación de Resultados en Salud de la Unidad Médica de la empresa Pfizer, una de las principales empresas farmacéuticas del mundo, Javier Soto.
En el marco de las jornadas, y de manera previa a su inauguración, se reunió ayer el Comité de Seguridad de Medicamentos de Uso Humano (CSMH), un órgano asesor del Ministerio de Sanidad y Consumo encargado de evaluar los posibles efectos adversos de los medicamentos y recomendar al Ministerio las actuaciones a realizar. SISTEMA ESPAÑOL DE FARMACOVIGILANCIA.
Paralelamente a las recomendaciones del CSMH, desde el año 1984 el Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano (SEFV) recibe y analiza las notificaciones de medicamentos sospechosos de provocar reacciones adversas.
Los datos resultantes se incluyen en una base denominada Farmacovigilancia Española Datos Reacciones Adversas (FEDRA) que evalúa la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, quien finalmente toma la decisión oportuna, determinó el Ejecutivo autonómico.
El SEFV lo compone una red de 17 centros de farmacovigilancia, uno en cada comunidad autónoma, coordinada desde la Agencia Española de Medicamentos, y en la Región de Murcia el centro de farmacovigilancia funciona desde el año 1992, y actualmente depende de la Dirección General de Planificación, Financiación Sanitaria y Política Farmacéutica.
Según los datos del año 2007, de las 283 alertas recibidas, un 64 por ciento tenían su origen dentro de los propios hospitales, mientras que el 35 por ciento restante era de entornos extrahospitalarios.
Los medicamentos sospechosos formaban parte de diferentes grupos terapéuticos, tales como los antineoplásicos que registraron un 26 por ciento de las alertas; los antiinfecciosos que sumaron un 25 por ciento; los destinados al sistema nervioso con un 12 por ciento; al sistema metabólico-digestivo con un 11 por ciento; y los medicamentos cardiovasculares con un siete por ciento.

























